Suba en el piso para el pago del impuesto a las ganancias, que pasará de los actuales 15.000 pesos de salario en bruto a 30.000 para aquellos trabajadores casados con dos hijos.
La reforma implicará un aumento indirecto en el sueldo de bolsillo de entre el 8 y el 22 por ciento y hará que dejen de tributar unas 180.000 personas.
Para dar algún incentivo a aquellos que cobran sueldos más bajos que no están alcanzados por este impuesto, el Gobierno dispuso duplicar el tope del ingreso para poder recibir asignación familiar, con lo que representa una mejora en los salarios de menos de 15.000 pesos de casi el 20 por ciento.
Con estas medidas, un sueldo de 32.000 pesos en bruto de una persona casada con dos hijos pagará 2353 pesos, lo que representa una mejora del 22 por ciento en la suma de bolsillo. La misma suba tendrán los salarios por encima de los 36.000 pesos. De ahí en adelante la mejora disminuye. Hasta ahora, pagaban Ganancias quienes cobraran más de 15.000 pesos antes de agosto de 2013. La medida tendrá un costo fiscal de 49.000 millones de pesos, comenzará a regir a partir del 1° de marzo y será retroactiva al 1° de enero.
A partir de estos cambios, las familias que tengan ingresos hasta 60.000 pesos en bruto por mes, con un tope individual de 30.000 pesos, podrán cobrar asignaciones por cada hijo en edad escolar. Hasta ahora, el máximo de ingresos familiares era la mitad. Esta mejora impacta fuertemente en el segmento de trabajadores con sueldos más bajos.
A partir de la nueva ley que fijó el año pasado la movilidad de las asignaciones, que se actualizan como el haber jubilatorio de manera automática dos veces al año, la asignación familiar pasó a ser hoy de 966 pesos. Según el cálculo que distribuyó el Gobierno, beneficia a 1,6 millones de personas. En este caso, la inversión social será de 14.000 millones de pesos anuales, muy por debajo de lo que implica la reforma en Ganancias.
Los padres de 1,2 millón de chicos vuelven a cobrar las asignaciones familiares. Eso se debe a que el Gobierno aumentó de 15.000 a $ 30.000 el tope salarial que gana cada cónyuge y que da derecho a cobrar esos beneficios. Y de $ 30.000 a $ 60.000 el tope del ingreso familiar total.
Esos topes salariales estaban congelados desde agosto de 2013 y eso llevó a que con cada aumento salarial, aunque fuera menor a la inflación, muchas familias dejaran de percibir las asignaciones por sus chicos, con una reducción adicional en el poder adquisitivo de sus ingresos mensuales.
De alcanzar a los padres de 5,2 millones de chicos, los beneficiarios de las asignaciones se achicaron y en los últimos meses, la ANSeS solo estaban pagando 4 millones de asignaciones periódicas.

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